Anunciate Aqui

Por Rodolfo Salazar González

“Sr. Benito Juárez.

Mí estimado Juárez:

Recibí tus dos cartitas, Julio 12 y 18 del mes pasado y he visto que sigues sin novedad, de lo que me alegro mucho. Nosotros tampoco todos estamos buenos y solos deseando, cada día más, estar contigo, pero según parece eso no será tan pronto como yo lo deseo. Si no fuera porque no tengo valor para separarme de mis hijos yo me hubiera ido con el señor Bravo, pero lo pensé y procuré quitarme ese mal pensamiento porque Santa se hubiera opuesto y tal vez todos se me hubieran venido encima. Yo creo que si tú te vas pronto para Monterrey sí nos será más fácil ir; yo por mi gusto dejaría a mis hijos, los chicos en un colegio y a las muchachas grandes con Nelita y no me daría miedo el camino, me iría con mucho gusto si tú me lo dijeras, piénsalo y me avisas que yo no le he tenido miedo a la diligencia ni al desierto después de haber andado por el camino de Cuajimulco ya no creo que me azorara nada; piénsalo y me avisas, que estamos en buen tiempo para caminar”.

Margarita Maza de Juárez.

La vida del Presidente Juárez pareciera estar escrita por un autor cuyo filón principal es la aventura, el desasosiego, la soledad con los seres queridos y la inseguridad permanente que provoca luchar contra ejércitos de guerra superiores que suponen la vida del Presidente Juárez estaba sostenido solo con alfileres. Mucho se habla del estoicismo y la parquedad de Benito Juárez, de su origen mítico, en algunos casos me parece por la forma en que salió del agreste campo mexicano, donde era responsable de un rebaño de ovejas llegó a la capital de Oaxaca en donde hizo a un lado su ropa blanca, que usan -según Diego Fernández de Ceballos, todos los indígenas pobres, “Los sin calzones” – así se expresa el jefe Diego de la “canalla”, término del purismo español para referirse a la gente jodida.

Margarita Maza de Juárez es la dama que al casarse con Benito Juárez se convierte en una heroína civil, mostrando una lealtad y una temeridad en toda su vida al lado del Presidente itinerante de México que viajaba en una carroza negra por todo el país, para mantener incólume el poder de la República que siempre representó donde quiera que estuvo el Presidente Juárez. El origen de ésta mujer es misterioso, y de hecho alcanza la fama histórica merced a su matrimonio con el Presidente Benito Juárez. En 1966, cumpliendo con una obligación tardía por los servicios que ésta mujer mexicana, ejemplo de lealtad y fidelidad, al simbolismo que representó la resistencia civil del Presidente Benito Juárez ante los imperios

extranjeros. El estado mexicano reconoció a Margarita Juárez y aprobó por acuerdo del senado de la República su nombre Margarita Maza de Juárez se inscribiera con letras de oro en la cámara de diputados.

De Margarita sobresalió su modestia y su obediencia como esposa. No quisiera repetir aquí ese tan sobado lugar común de que atrás de un hombre está una gran mujer. Pero la coyuntura histórica y la realidad que vivimos si permite en éste caso destacar de ésta forma a tan noble dama mexicana. Nació el 29 de Marzo de 1826, en la ciudad de Oaxaca, al parecer como Melchor Ocampo, fue una niña expósita, en virtud de que no existe el nombre de sus padres biológicos. Con certeza conocemos que fue adoptada por Antonio Maza y Petra Parada quienes más tarde adoptarían a otro niño: Benito Juárez, con quien Margarita contrajo nupcias el 31 de Julio de 1843, gestando durante su matrimonio once hijos de los cuales tan solo sobrevivieron seis: tres mujeres (dos de ellas gemelas) y tres varones.

No exagera quien escriba sobre Margarita Maza de Juárez que su vida fue un auténtico martirologio, que se inició desde el momento en que Antonio López de Santa Anna, (porque en ése tiempo perdió a tres hijos), los cuales fueron sepultados en un panteón, ya que las leyes de Reforma habían prohibido los sepelios en las iglesias, decisión que el matrimonio tomó, actuando en consecuencia y sufriendo la crítica y la burla de los conservadores, entre ellos en primer sitio el soberbio Lucas Alamán. En Mayo de 1953, Juárez era un liberal respetable en el país, había dirigido el Instituto de Ciencias y Artes y por ésa razón tenía una importante presencia en los medios intelectuales del país de la época, fue hecho prisionero por Antonio de Santa Anna, quien lo envió a San Juan de Ulúa, posteriormente fue desterrado a Cuba, y de ahí pasó a Nuevo Orleans. La historia consigna éstos movimientos del Presidente Juárez destacando sobre todo los apremios y las estrecheces que Margarita pasó quien también tuvo que huir por que corría peligro, embarazada y con hijos pequeños de un lugar a otro por todo el estado de Oaxaca, hasta que se estableció en Etia, donde puso un tendejón que ella misma atendía vendiendo bordados delicadísimos con los que no tan solo procuró la subsistencia de sus hijos, si no que enviaba recursos donde el Presidente Juárez sobrevivía como obrero tabaquero. Es de suponerse que la pobreza de su oficio le impedía enviar dinero a su numerosa familia.

El valor de Margarita Maza de Juárez lo encuentro después de leer su relación epistolar con Benito Juárez en una carta fechada en Nueva York el 15 de julio de 1866, en donde de manera sucinta comprimo: “Dios quiera y los franceses vayan desocupando todos esos puntos hasta Monterrey pues yo no creo que vuelvan a Chihuahua”.

“Recibe mil abrazos de nuestros hijos y el corazón de tu esposa que desea verte”.

Ante el acoso de los franceses Margarita acompañó a su marido hasta Monterrey de donde partió a Washington donde permaneció hasta 1867cuando triunfó la república. Evento

histórico que inspiró a don Daniel Cosío Villegas a trabajar junto con un equipo de historiadores del Colegio de México sobre la “República Restaurada” que se inicia según Don Daniel con la entrada triunfal del Presidente Juárez a la capital del país, después de haber derrotado al imperio Francés y a sus representantes mexicanos, escribiéndolo todo con detalle en su célebre obra que consta de once tomos y que llamó “La historia moderna de México” que no puede faltar en ninguna buena biblioteca.

Concluida la lucha la familia Juárez vivió en la casa marcada con el número 1 de la calle Moneda, ocupando el lado norte del Palacio Nacional que era en extremo austera como Margarita, que por toda joya lució siempre un anillo del que colgaba una pequeña medalla con la esfinge de Juárez y un prendedor que al reverso ostentaba la fotografía de su amado esposo.

Murió joven tenía 45 años el 2 de Enero de 1871, de cáncer, “El Monitor” publicó que fue sepultada en el Panteón de San Fernando a donde acudieron más de 3 mil personas a pie y más de 300 carros.

E-mail.- notario177@msn.com

Dejanos Saber tu opinion.