Arrancamos el 2018 ¿cómo vamos en el primer mes?

Por Mónica Cecilia Robles González

Ya concluyó la primera semana del 2018, y tengo la certeza de que muchos y muchas de nosotras vamos visualizando como “pinta” este año. En lo colectivo sabemos que se acercan las elecciones políticas, lo sabemos bien porqué estamos plagados de anuncios de campaña, estos nos invaden por doquier incluso las conversaciones de familia y amistades giran en torno a ello.
Mucho se ha dicho sobre las “pasiones” que desata este tema tan importante para México, he sabido de amistades que se cortan durante las campañas y elecciones por seguir a un partido o a otro, por seguir a una persona en especial o a otra, creo que perder amistades por esa causa es un gran error.
He visto verdaderas “guerras” en Facebook entre las diferentes personas por seguir a diferentes partidos, yo creo que en nada ayuda a la causa política el pelearse con las personas.
Y son tan intensas dichas batallas entre seguidores y seguidores de personajes políticos que incluso los mismos partidos han creado un “pacto de civilidad” para evitar contiendas que no sean propiamente las electorales, estoy convencida de que dicho pacto lo debemos iniciar los propios ciudadanos y ciudadanas. Claro que es válido seguir a un candidato o candidata y claro que es válido mostrar a las demás personas sus propuestas, pero “pelear por ellos con nuestros conciudadanos no creo que sea lo mejor”.
En lo personal tengo amistades que profesan diferentes religiones, que tienen ideas que no comparto, que le van a equipos de futbol a los que yo no les voy, que siguen a diferentes personajes políticos y trato de respetar sus convicciones porqué finalmente son personas a las que estimo, respeto y admiro. En cuanto a personas que no son mis amistades pero con diferentes convicciones trato también de asumir el “pacto de civilidad”.
Repito, es válido mostrar nuestras convicciones, es válido y retroalimentativo hablar con personas con diferentes ideas a nosotros y nosotras pero no para pelearse sino para intercambiar ideas que nos puedan enriquecer como seres humanos o simplemente para reafirmar nuestras propias convicciones.
Total, gane quien gane las elecciones el presente año, a quien sea, por quien hayamos votado o no, a esa persona le vamos a exigir exactamente lo mismo, que sea un buen o una buena gobernante y que cumpla lo prometido en campaña.
Ahora, los retos a nivel personal no son menos importantes, como mencioné en columnas pasadas, los propósitos de año nuevo más “populares” por así decirlo son: adelgazar, tener mejor condición física, aprender inglés, en fin, mejorar como persona y mejorar nuestras habilidades para poder competir en el mercado laboral.
Pero todo es paulatino, no creo que vayamos a solucionar malos hábitos que hemos hecho por años en un solo año, mucho menos en un mes. La disciplina y la constancia es lo mejor, tratar de dejar los placeres gratificantes que se nos da instantáneamente como es la comida, como lo es descansar viendo televisión o estar al frente del teléfono o laptop en lugar de levantarnos para poder ir a caminar o hacer ejercicio.
Las personas especialistas en estos temas siempre recomiendan aliarnos con personas que puedan apoyarnos en estos propósitos, con amistades y familiares, compañeros y compañeras de trabajo con los que podamos aliarnos para lograrlo y, por supuesto evitar o hablar claramente con las personas que nos traten de convencer de lo contrario.
Aprender a hablar inglés o cualquier otro idioma puede ser mucho más fácil ahora que en tiempos antiguos, muchas veces solo es cuestión de visitar sitios en internet, muchos de ellos gratuitos, para aprender o practicar el idioma. Tenemos muchas herramientas para lograrlo es cuestión de empezar.
Sabemos que también hay retos muy difíciles en lo colectivo como la crisis social y económica por la que atravesamos, pero como dicen en muchas partes “es excelente empezar con uno y una misma” y de esta forma tendremos una mejor capacidad para afrontar lo demás.
Nos vemos a la próxima.