Donald Trump pide reabrir economía aunque haya muertos

Trump presentó la impactante propuesta mientras recorría una instalación de producción de mascarillas en Phoenix, Arizona, su primer viaje a través del país en meses.

ARIZONA.-El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, declaró el martes que la economía debe reabrir «pronto», incluso si eso significa que las personas se verán «gravemente afectadas», enviando un mensaje decididamente mixto a la nación a medida que el número de muertes por coronavirus en los EU aumentó por encima de 70 mil.

Trump presentó la impactante propuesta, que podría dejar muertes, mientras recorría una instalación de producción de mascarillas en Phoenix, Arizona, su primer viaje a través del país en meses.

    No digo que nada sea perfecto, y sí, ¿algunas personas se verán afectadas? Sí. ¿Algunas personas se verán afectadas gravemente? Sí. Pero tenemos que abrir nuestro país y tenemos que abrirlo pronto «, señaló Trump, quien usaba gafas de seguridad pero sin máscara durante la gira a pesar de las señales en la fábrica que instaban a las personas a cubrirse la cara «en todo momento».

Por otro lado, Trump confirmó este martes que planea desmantelar su equipo de respuesta al COVID-19, lo que dejará al Gobierno sin su sala de crisis cuando los expertos advierten que el número de muertes por coronavirus en el país podría duplicarse hasta agosto.

Se espera que el equipo de respuesta, que incluye a respetados expertos en salud como los doctores Anthony Fauci y Deborah Birx, reduzca gradualmente sus operaciones en el próximo mes y finalmente las distribuya entre distintas agencias del Gobierno, explicó el vicepresidente de EU, Mike Pence.

«Estamos pensando en el festivo de Memorial Day (25 de mayo) o en principios de junio como la fecha en la que podríamos comenzar la transición, para que nuestras agencias empiecen a gestionar la respuesta nacional de una forma más tradicional», dijo a periodistas Pence, que encabeza el grupo.

EL FIN DE LA SALA DE CRISIS

Trump confirmó poco después la noticia, al afirmar que «el país no puede estar cerrado durante cinco años» y que algunas tareas del grupo, como la de acelerar la producción de respiradores, ya no tienen sentido.

«Mike Pence y el grupo de trabajo han hecho un gran trabajo, pero ahora estamos pensando en una forma (de responder) un poco diferente», explicó Trump durante un acto en Phoenix (Arizona).

«Y esa forma es la seguridad y la reapertura. Y probablemente crearemos un grupo diferente para eso», agregó Trump poco después de aterrizar en el estado fronterizo, en su primera salida de la Casa Blanca desde finales de marzo.

Según indicó poco antes Pence, para finales de mayo o principios de junio, el Gobierno espera que el panorama sea «muy diferente» al actual, con el pico en el número de casos ya superado y más de la mitad de los estados del país en proceso de desescalada gradual.

Sin embargo, el anuncio llega solo un día después de que un modelo de predicción de la evolución de la pandemia en el que se fija a menudo la Casa Blanca actualizara sus cálculos para pronosticar que la crisis dejará más de 134 mil muertes en EU para el 4 de agosto.

Esa proyección, del Instituto de Métricas y Evaluaciones de Salud (IHME) de la Universidad de Washington, implica que el número de fallecimientos por COVID-19 casi llegaría a duplicarse en los próximos tres meses respecto a la cifra actual, de más de 70 mil muertes.

El propio Trump admitió el domingo que la pandemia podría dejar 100 mil muertes, pero al mismo tiempo defendió la decisión de múltiples estados de eliminar gradualmente las medidas de confinamiento.

«Es posible que haya algunas (muertes al reabrir el país) porque la gente ya no estará encerrada», reconoció este martes Trump durante una entrevista con la cadena ABC News.

UNA MEZCLA DE EXPERTOS

Creado a finales de enero, el grupo de trabajo contra el coronavirus está compuesto por una veintena de altos cargos de distintas agencias del Gobierno de EU, que en ocasiones han chocado con el consejo de los expertos en salud como Fauci o Birx.

Las recomendaciones de ese grupo de trabajo no siempre han gustado a Trump, impaciente por reactivar la economía, y Fauci ha contradicho varias veces al mandatario, la última de ellas este lunes, cuando dijo en una entrevista que no hay «pruebas científicas» de que el coronavirus surgiera en un laboratorio chino.

No obstante, la desintegración del equipo de trabajo no equivale a un despido formal de Fauci, quien podrá seguir dirigiendo el Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas y Alergias de EU, ni de Birx, quien antes de coordinar el grupo encabezaba los esfuerzos de EU para acabar con el sida en el mundo.

Trump aseguró este martes que seguirá recibiendo consejos de ambos cuando se disuelva el grupo.

Lo que se espera que continúe, según el diario The New York Times, es un segundo grupo de trabajo dirigido por el yerno y asesor de Trump, Jared Kushner, y centrado entre otros temas en supervisar el desarrollo de tratamientos terapéuticos del COVID-19.

UN MITIN EN LA FÁBRICA DE MASCARILLAS

A medida que se acercan las elecciones de noviembre, aumenta la impaciencia de Trump por reactivar la economía y conectar con sus votantes, y la visita del mandatario este martes a una fábrica de mascarillas en Phoenix tuvo muchas similitudes con sus mítines de campaña.

Poco antes de proclamar que Estados Unidos ya está «en la fase siguiente de la batalla» contra el coronavirus, centrada en la reapertura, Trump invitó a subir al escenario a los dueños de un restaurante mexicano en Tucson (Arizona) que fueron criticados en marzo por su apoyo al mandatario.

«De parte de muchos latinos que nosotros conocemos, sé que su voto va a ir para usted», dijo en español una de ellos, Betty Rivas, consciente de la importancia que esos electores tienen para Trump en el estado clave de Arizona.

Aunque por la mañana aseguró que lo haría, Trump no se puso ninguna mascarilla para visitar la fábrica en Phoenix, y solo se tapó los ojos con unas gafas protectoras.

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